Fecha de apertura: Junio 2026
Hay recuerdos que no necesitan explicación. Basta una silla de plástico, una nevera de playa, una bolsa de rafia o una canción del verano para viajar varias décadas atrás. FOMO Playa nace precisamente de esa idea: recuperar la memoria colectiva de los veranos de los años 90 y transformarla en una experiencia gastronómica donde el diseño despierta emociones antes incluso de sentarse a la mesa.
El proyecto toma como punto de partida la identidad de FOMO Bar y la traslada al universo de la playa. La esencia de la marca permanece, pero evoluciona hacia un lenguaje más desenfadado, luminoso y vibrante, inspirado en aquellas vacaciones familiares donde el destino era siempre el mismo: pasar el día entero junto al mar.
La propuesta se construye a partir de objetos cotidianos que forman parte del imaginario colectivo. Elementos tradicionalmente alejados del interiorismo —bolsas de rafia, flotadores, colchonetas, neveras, vajillas de Duralex, tápers o camisetas de propaganda— abandonan su función habitual para convertirse en recursos arquitectónicos, decorativos y de identidad. Cada pieza ayuda a construir una narrativa reconocible que conecta con el visitante desde la nostalgia.
La paleta cromática mantiene los colores característicos de FOMO Bar, intensificando los azules, rojos y mostazas para transmitir la energía del verano. La iluminación cálida, el mobiliario reinterpretado y la repetición de texturas inspiradas en las bolsas de rafia generan un espacio fresco, dinámico y lleno de referencias que el cliente descubre de forma natural durante el recorrido.
Más allá de la estética, el proyecto plantea una experiencia inmersiva donde el diseño también se apoya en la música, la televisión y los iconos culturales que marcaron toda una generación. Los recopilatorios del verano, las series que acompañaban las mañanas de vacaciones o los personajes que todos recuerdan forman parte de una ambientación que convierte el restaurante en un escenario donde cada visitante completa la historia con sus propios recuerdos.
FOMO Playa demuestra que el diseño puede activar la memoria colectiva sin recurrir a la reproducción literal del pasado. El espacio reinterpreta una época desde una mirada contemporánea, convirtiendo la nostalgia en una herramienta de diseño capaz de generar conexión, identidad y una experiencia tan divertida como inolvidable.